martes, 31 de julio de 2012

A paso de tortuga

Hoy mi vida pasa tan deprisa, es un ritmo loco que quisiera detener, sé muy bien como quiero vivirla, algo me dice que no intente correr... más despacio no es más aburrida, simplemente sé que así algo más descubriré, solo tengo un billete de ida, no importa si no lo puedes entender. Vámonos juntos hasta el mar, hacia cualquier lugar, coge tus cosas, ven, no has preguntas, todo puede pasar. Puedo ver la luz o estar a oscuras, puedo estar sin blanca o estar en racha, eso da igual, quiero el tiempo a paso de tortuga y contagiarme de su velocidad. 



Vámonos juntos hasta el mar, hacia cualquier lugar, coge tus cosas, ven, no hagas preguntas, todo puede pasar.


Calles bulliciosas, caras que se cruzan aunque no se ven, móviles que suenan, gente que corre orgullosa de su estrés y no sé muy bien porqué...


El sueño de morfeo

viernes, 27 de julio de 2012

En mi lado del sofá

Te esperaré, no importa quien te bese, yo te esperaré, no importa quien te quiera, yo te escucharé, si tú me has dado tanto yo te esperaré y te daré mi vida entera. Te esperaré, te esperaré en la sombras siempre allí estaré, no importa que tus ojos no me quieran ver, no importa quien te abrace yo a ti te amaré y te daré mi vida entera. Porque mi amor está por encima de tanta traición, de tanto desprecio, de toda razón, porque el dolor que llevo dentro es solo tuyo y mío. Dónde estarán los besos que aún nos quedan por contar, lo sabes tú y nadie más, y al despertar me sentaré en mi lado del sofá para esperarte una vez más. Te esperaré, mi pena contenida la conoces bien, tan bien que si me dejas moriré de pie, no lloraré tu ausencia, solo esperaré y te daré mi vida entera. 




Porque mi amor está por encima de tanta traición, de tanto desprecio, de toda razón porque el dolor que llevo dentro es solo tuyo y mío.


Dónde estarán los besos que aún nos quedan por contar, lo sabes tú y nadie más. Y al despertar me sentaré en mi lado del sofá para esperarte una vez más. Yo sin tu amor soy un montón de cosas menos yo, me duele tanto el corazón...

La oreja de van gogh