A ti que pierdes el rumbo de casa mas vas, donde te llevas tus pies ahí estás, veo la libertad de tus zapatos salpicar. A aquel que dice palabras hirientes porque quizá no se sabe comprender, a quien suplicó y que al momento no pide perdón más lo tendrá. Bienvenido el llanto y su consuelo, y el presagio de nieve en el cielo, bienvenido el que sonríe, quien tropieza y sigue, y el que un buen consejo siempre te da, bienvenido a un tren que surca mares, y nos une a tiempo en navidades, bienvenidos los artistas, todas sus pasiones, bienvenido aquel que no cambiará lo que somos hoy. A esta luna que sueños hará realidad, o los disfraza de oportunidad, a quien maquilló su espera en un semáforo. Y bienvenido sea este largo invierno si nos ayuda a mejorar, y aquel que tenga el coraje de arriesgar. Bienvenido el llanto y el consuelo, y el presagio de nieve en el cielo, bienvenido aquel que duda, el que se desnuda porque quiere o por necesidad, bienvenida la noche de bodas y el momento de quedarse a solas, bienvenido es el pianista, todas sus canciones, los acordes que reflejan así lo que somos hoy.
¿Qué falta, qué vendrá? De todo esto ¿qué vendrá? De todo esto ¿qué será? Quizá...
Bienvenido el llanto y su consuelo, y el presagio de nieve en el cielo, bienvenido el que sonríe, quien se asusta y cae, pero sin desesperar, bienvenido a un tren que surca mares, y nos une a tiempo en navidades, bienvenidos los artistas con sus intuiciones, bienvenido aquello que somos, lo que somo hoy, de aquí no me voy, porque somos hoy, lo que somos hoy.
Laura Pausini
