martes, 28 de febrero de 2012

París


Ven, acércate. Ven y abrázame. Vuelve a sonreír, a recordar París, a ser mi angustia. Déjame pasar una tarde más.

Dime dónde has ido, donde esperas en silencio, amigo. Quiero estar contigo y regalarte mi cariño, darte un beso y ver tus ojos disfrutando con los míos hasta siempre, adiós mi corazón.

Ven, te quiero hablar. Vuelve a caminar. Vamos a jugar al juego en el que yo era tu princesa. Ven, hazlo por mí. Vuelve siempre a mí.

Dime dónde has ido, donde esperas en silencio, amigo. Quiero estar contigo y regalarte mi cariño, darte un beso y ver tus ojos disfrutando con los míos hasta siempre, adiós mi corazón.

No hay un lugar que me haga olvidar el tiempo que pasé andando por tus calles junto a ti. Ven quiero saber por qué te fuiste sin mí, siempre tuve algo que contarte. 


No hay nada que me haga olvidar el tiempo que ha pasado ya y no volverá, no hay nada más, 
adiós mi corazón. 

La Oreja de Van Gogh

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